Si hace muy poco tiempo me dicen que yo iba a realizar polvorones caseros de avellanas, nunca lo hubiera creído. En casa no somos mucho de los dulces de Navidad, más que nada porque casi nunca llegamos a ellos (las cenas suelen ser tan estupendas que no nos queda hueco para ellos). Pero como este año me comprometí a realizar los postres, me aventuré a realizar varias recetas de polvorones como los polvorones caseros de chocolate, polvorones caseros de limón, y de turrones como turrón de chocolate crujiente y turrón de kikos.
Qué éxito! Ha sido una auténtica gozada recibir tantos elogios, y sobre todo, porque llevan poco tiempo de realización, se pueden preparar con días de antelación, dan mucho juego… y están de rechupete.
Tengo que deciros que los polvorones no «se hacen bola» en la boca, se deshacen sin pegarse al paladar. La textura es perfecta y no hace falta aplastarlos como recuerdo hacer de pequeña con los que comprábamos. En resumen, merece la pena hacerlos sin dudarlo.
Nos ponemos?
Nº comensales/unidades: 30 unidades
Preparación: 20 minutos
Elaboración: 15 + 30 + 20 minutos
Ingredientes
100 gr de avellanas crudas sin piel
200 gr de harina de repostería
100 gr de azúcar glass
100 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Azúcar glas para decorar
Elaboración
Tostamos la harina
Ponemos las avellanas en una buena picadora y las trituramos unos segundos. Ojo! debe quedar como una harina gruesa, vigila el tiempo de triturado porque si te pasas puede hacerse una pasta y no valdría. Reservamos.
Precalentamos el horno a 130º grados.
En una rustidera ponemos la harina de repostería que habremos mezclado con la «harina gruesa de avellanas» que habíamos reservado y extenderemos bien por toda la bandeja.
Horneamos las harinas durante unos 20 minutos a 130º-140º, teniendo la precaución de removerlas con una paleta cada 10 minutos. Así lograremos que se tuesten uniformemente. Toman un color ligeramente tostado, y perderán algo de peso, puesto que evapora la posible humedad que tengan (es lo normal, no añadiremos más cantidad). Tenéis que vigilar vuestro horno, pues ya sabéis que cada uno es un mundo, porque si os pasáis en el tostado, la harina puede amargar.
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, por ello os aconsejo que hagáis este proceso el día de antes.
Realizamos la masa
En un bol, incorporamos la harina tostada mezclada con la de avellanas, y hacemos un volcán, es decir apartamos la harina hacia los lados del bol dejando un hueco en el centro, y añadimos en él, el azúcar glass y la manteca, que debe estar a temperatura ambiente.
Mezclamos con las manos. Verás que comienza a tener una textura como de arena mojada. No os asustéis, ha de quedar así. Cuando esto ocurra, debemos ir aglutinando la masa hasta llegar a conseguir una bola que tendrá textura como de plastilina. En este proceso se tarda como unos 5 minutos más o menos.
Realizamos los polvorones
Una vez realizada la bola, la introducimos en el frigorífico envuelta en papel film 30-45 minutos. Una vez haya pasado este tiempo, la sacamos y la ponemos encima de papel de horno. La aplanamos un poco con la mano, y ponemos otro papel de horno encima.
Ahora, con un rodillo, vamos a aplanarla hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Horneamos
Precalentamos el horno a 180º.
Preparamos la bandeja del horno poniendo un papel de horno encima y con una espátula plana, recogemos los polvorones y vamos colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación.
Cuando hayamoss terminado con los polvorones que hemos hecho, recogemos todos los recortes, hacemos de nuevo una bola, y ponemos el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vamos a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones, dejamos que reposen una media hora o incluso una hora, e introducimos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y horneamos durante 20 minutos o hasta que veamos que la superficie adquiere un tono dorado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… coge un colador y añade un poco de azúcar glas en él, y deja caer con unos golpecitos, el azúcar glass sobre los polvorones.
Y listos!
Nº comensales/unidades: 30 unidades
Preparación: 30 minutos
Elaboración: 15 + 30 + 20 minutos
Ingredientes
100 gr de avellanas crudas sin piel
200 gr de harina de repostería
100 gr de azúcar glass
100 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Azúcar glas para decorar
Elaboración
Tostamos la harina
Incorporamos las avellanas en el vaso y trituramos unos segundos a velocidad progresiva 5-7-10. Ojo! debe quedar como una harina gruesa, vigila el tiempo de triturado porque si te pasas puede hacerse una pasta y no valdría.
Añadimos la harina de repostería al vaso y mezclamos 5 segundos a velocidad 2. Programamos 30 minutos, temperatura 100º y velocidad 3 sin cubilete para que evapore.
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, por ello os aconsejo que realicéis este proceso el día de antes.
Realizamos la masa
Introducimos en el vaso todos los ingredientes por este orden: primero la harina gruesa (repostería+avellanas), luego el azúcar y luego la manteca a cucharadas y a temperatura ambiente. Programa 10 segundos a velocidad 6.
Vuelca la «arena mojada» en un bol y realiza la bola. No programes más tiempo aunque veas que no parezca que vamos a lograr aglutinar todos los ingredientes en la bola. Creedme, lo lograremos.
Realizamos los polvorones
Una vez realizada la bola, la introducimos en el frigorífico envuelta en papel film 30-45 minutos. Una vez haya pasado este tiempo, la sacamos y la ponemos encima de papel de horno. La aplanamos un poco con la mano, y ponemos otro papel de horno encima.
Ahora, con un rodillo, vamos a aplanarla hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Horneamos
Precalienta el horno a 180º.
Preparamos la bandeja del horno poniendo un papel de horno encima y con una espátula plana, recogemos los polvorones y vamos colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación.
Cuando hayas terminado con los polvorones que has hecho, recoge todos los recortes, haz de nuevo una bola, y pon el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vas a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones, deja que reposen una media hora o incluso una hora, e introduce la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y hornéalos durante 20 minutos o hasta que veas que la superficie adquiere un tono dorado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… coge un colador y añade un poco de azúcar glas en él, y deja caer con unos golpecitos, el azúcar glass sobre los polvorones.
Y listos!
Elaboración tradicional
Elaboración con Thermomix
Elaboración tradicional
Nº comensales/unidades: 30 unidades
Preparación: 20 minutos
Elaboración: 15 + 30 + 20 minutos
Ingredientes
100 gr de avellanas crudas sin piel
200 gr de harina de repostería
100 gr de azúcar glass
100 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Azúcar glas para decorar
Elaboración
Tostamos la harina
Ponemos las avellanas en una buena picadora y las trituramos unos segundos. Ojo! debe quedar como una harina gruesa, vigila el tiempo de triturado porque si te pasas puede hacerse una pasta y no valdría. Reservamos.
Precalentamos el horno a 130º grados.
En una rustidera ponemos la harina de repostería que habremos mezclado con la «harina gruesa de avellanas» que habíamos reservado y extenderemos bien por toda la bandeja.
Horneamos las harinas durante unos 20 minutos a 130º-140º, teniendo la precaución de removerlas con una paleta cada 10 minutos. Así lograremos que se tuesten uniformemente. Toman un color ligeramente tostado, y perderán algo de peso, puesto que evapora la posible humedad que tengan (es lo normal, no añadiremos más cantidad). Tenéis que vigilar vuestro horno, pues ya sabéis que cada uno es un mundo, porque si os pasáis en el tostado, la harina puede amargar.
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, por ello os aconsejo que hagáis este proceso el día de antes.
Realizamos la masa
En un bol, incorporamos la harina tostada mezclada con la de avellanas, y hacemos un volcán, es decir apartamos la harina hacia los lados del bol dejando un hueco en el centro, y añadimos en él, el azúcar glass y la manteca, que debe estar a temperatura ambiente.
Mezclamos con las manos. Verás que comienza a tener una textura como de arena mojada. No os asustéis, ha de quedar así. Cuando esto ocurra, debemos ir aglutinando la masa hasta llegar a conseguir una bola que tendrá textura como de plastilina. En este proceso se tarda como unos 5 minutos más o menos.
Realizamos los polvorones
Una vez realizada la bola, la introducimos en el frigorífico envuelta en papel film 30-45 minutos. Una vez haya pasado este tiempo, la sacamos y la ponemos encima de papel de horno. La aplanamos un poco con la mano, y ponemos otro papel de horno encima.
Ahora, con un rodillo, vamos a aplanarla hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Horneamos
Precalentamos el horno a 180º.
Preparamos la bandeja del horno poniendo un papel de horno encima y con una espátula plana, recogemos los polvorones y vamos colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación.
Cuando hayamoss terminado con los polvorones que hemos hecho, recogemos todos los recortes, hacemos de nuevo una bola, y ponemos el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vamos a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones, dejamos que reposen una media hora o incluso una hora, e introducimos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y horneamos durante 20 minutos o hasta que veamos que la superficie adquiere un tono dorado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… coge un colador y añade un poco de azúcar glas en él, y deja caer con unos golpecitos, el azúcar glass sobre los polvorones.
Y listos!
Elaboración con Thermomix
Nº comensales/unidades: 8
Preparación: 5 minutos
Elaboración: 30-40 minutos
Ingredientes
250 gr. de azúcar blanquilla (yo le puse azúcar glass)
La ralladura de una naranja
Una naranja de zumo entera pero pelándola y quitando toda la parte blanca que podamos
3 huevos (yo los puse de corral que Mamá Caldillo me trajo de Sebúlcor)
100 ml de mantequilla o de aceite de girasol (yo le puse de oliva)
130 gr. de nata líquida o 1 yogur natural (yo le puse un yogur de tarta de limón 0% de Hacendado)
250 gr. de harina
Un sobre de levadura Royal
Una pellizco de sal
100 gr. de pepitas de chocolate negro
Un poco de mantequilla para engrasar el molde
Elaboración
Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde desmontable de 24 cm de diámetro, poniendo papel de horno en la base y engrasando la base y las paredes con un poco de mantequilla. Reservamos.
Rallamos la piel de la naranja que vamos a usar y reservamos. Pelamos la naranja muy bien y la troceamos en cuartos.
Ponemos en el vaso la naranja, los huevos y el azúcar. Programamos 3 minutos a temperatura 37 y velocidad 5.
Añadimos el aceite, el yogur y la ralladura de la naranja, y mezclamos 5 segundos a velocidad 4.
Incorporamos la harina, la levadura y la sal, y mezcla de nuevo 15 segundos a velocidad 3. Terminamos de envolver la mezcla con la espátula. Añadimos las pepitas de chocolate, y las mezclamos en la masa.
Horneado
Vertemos la mezcla en el molde y horneamos el bizcocho durante 30-40 minutos a 180º con calor arriba y abajo a media altura. Sabrás que está cocido si al pinchar el bollo con una brocheta, ésta sale limpia.
Dejamos que enfríe el bizcocho unos 10-20 minutos en el molde y lo pasamos a una rejilla para que termine de enfriar y no sude.
Presentamos, espolvoreando en un colador un par de cucharadas de azúcar glass por encima del bizcocho.
Consejos
Triture en Thermomix el azúcar blanquilla unos segundos para que se hiciera azúcar glass, y la diferencia se nota, pero puedo decir que también lo he realizado sin este paso y sale igualmente bien.
Además, no he añadido la naranja entera porque no me gusta el punto de amargor que deja al final, por eso le quito la piel. Pero no os olvidéis de rallar su piel antes de partirla o exprimirla.
En este caso he añadido las pepitas de chocolate, siempre pienso que le dan un puntito de jugosidad, pero de verdad, no lo necesita.
Yo he utilizado un molde desmontable, de esos de aro, pero también queda precioso en uno de plumcake de 30 cm de largo.
Mi horno ha necesitado 35 minutos, ya sabéis, te tiene que susurrar él cuánto necesita.
Fuentes
Libro de recetas «imprescindible de Thermomix» y los consejos de Su de Webosfritos.
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Caldillo Colorao
Mi nombre es Ana y comencé esta andadura entre recetas, un día de la madre de hace casi 10 años en el que nació Caldillo Colorao, como un cuaderno virtual del buen hacer en la cocina de mi casa, o más concretamente de mi madre.
Entre mis aficiones se encuentran la fotografía, el fútbol (sí soy muyyyyyy futbolera) y la cocina como es obvio, pero sobre todo, soy aficionada a disfrutar de todo ello entre amigos o familia.
Responsable: Ana Ruyra García. Finalidad: Dar respuesta a solicitudes de contacto y envío de contenidos. Legitimación: Por consentimiento del interesado. Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden los datos. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
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