A nuestra familia le hace falta muy poco para montar un sarao y preparar, por ejemplo, una tarta de hojaldre y frutas, porque nos gusta muchísimo estar juntos y disfrutar unos de otros. Así que tener la oportunidad de organizar entre todos una fiesta sorpresa para el 40 cumpleaños de nuestro «tito Pol» ¡¡¡nos hace disfrutar de lo lindo.
Le ponemos mucho empeño para que todo salga genial, y sobre todo, para que el homenajeado no se entere de nada. Y, a juzgar por la cara de Pablo cuando entró en la fiesta, lo conseguimos al 100 x 100.
Pablo es una persona muy especial para nosotros por infinidad de razones, y en la familia Caldillo ocupa un lugar único: Él diseñó la imagen de esta página, la imagen de Caldillo Colorao. Así que, hoy esta receta, se la dedicamos a él, del mismo modo que hicimos en su fiesta. Fue la tarta donde él pudo soplar sus velitas, y conseguimos un auténtico exitazo.
Pablete, en el próximo sarao, te prometo que repetimos tarta.
2 planchas de hojaldre cuadrado (yo usé el de marca Hacendado de Mercadona)
Un huevo
Para el relleno (750 gr de crema pastelera)
500 gr de leche entera
100 gr de azúcar
50 gr de Maizena
3 huevos L
1 cucharadita de azúcar avainillado
Para la decoración
Uvas moradas
Kiwis
Plátanos
Fresas
Para la cobertura
120 g de agua.
Unas gotas de zumo de limón
250g de azúcar
1 hoja y la mitad de otra de gelatina neutra de 2g c/hoja, total, 3 gr
Elaboración
Elaboración de la base
Precalentamos el horno a 210º con calor arriba y abajo.
Extendemos una placa de hojaldre sin quitar el papel de horno que viene con ella.
Extendemos la otra placa y la dividimos a la mitad. Reservamos una mitad y unimos con un poco de huevo batido la otra a la primera placa. El tamaño que debe quedarte es el de la bandeja del horno más o menos.
Ahora vamos a crear la cama para poder rellenar luego con la crema y que no se salga. Para ello recortamos con un cuchillo bien afilado cuatro tiras de centimetro y medio más o menos de la mitad que hemos reservado antes. Las reservamos.
Pincelamos todo el hojaldre con huevo batido. Cuando esté, colocaremos las tiras en los bordes, y pintaremos con huevo también las tiras, sin llegar al borde interior.
Como no queremos que nos suba la base pero sí los bordes, vamos a pinchar muy bien con un tenedor todo el interior del hojaldre, teniendo la precaución de pinchar cerca de los bordes, pero no en ellos.
Colocamos nuestra «cama» en la bandeja del horno. y horneamos el hojaldre a 210º con calor arriba y abajo, en la parte media del horno, durante aproximadamente 15-18 minutos o hasta que veas que esté dorado. Verás que el centro sube pero no te preocupes es normal.
Mientras, iremos cortando las frutas. Las fresas a lo largo en láminas muy finitas, el plátano y el kiwi partido en dos mitades a lo largo y luego en láminas, y las uvas dos mitades también a lo largo. Reservamos.
Una vez horneado, sacamos la bandeja y sin mover el hojaldre todavía de la bandeja del horno, con un tenedor, presionamos el centro con mucho cuidado y suavemente (ojo, los bordes no debes tocarlos), para que entre el aire y baje (piensa que debe entrar la crema que haremos en breve).
Dejamos que enfríe y con mucho cuidado quitamos el papel de horno y pasamos el hojaldre a la bandeja donde vamos a servir la tarta.
Elaboración del relleno
Ponemos en un bol de batidora todos los ingredientes y batimos bien con una batidora de varillas, hasta que esté todo mezclado homogéneamente.
Incorporamos la mezcla a un cazo, y calentamos a fuego medio. Debemos remover constantemente hasta que veamos que espesa. Cuando comience a espesar, retiramos del fuego y seguimos removiendo durante un par de minutos.
Cuando haya enfriado un poco, introducimos la crema en una manga pastelera desechable y la llevamos al frigorífico durante al menos 2 horas, pero si está más tiempo mejor. Si no tienes mangas pasteleras, echa la crema pastelera en un bol tapándola con papel film (que toque la crema para que no forme costra).
Montaje
Llega el momento de rellenar nuestra cama de hojaldre y para ello, distribuiremos la crema pastelera por todo el centro de la cama ayudándonos de una cuchara o una espátula. Debemos intentar que haya la misma cantidad de crema por todos lados.
Colocamos las frutas como más nos guste y nos disponemos a dar el último toque, la cobertura.
Elaboración de la cobertura
Realizaremos un almíbar denso, incorporando en un cazo el agua, las gotas del zumo de limón y el azúcar. Lo ponemos al fuego hasta que hierva y el azúcar se disuelva totalmente. Quedará bien espeso. Apaga el fuego y agrégale la gelatina previamente hidratada en agua fría durante 5 minutos. Remueve bien y deja que baje la temperatura un poco (temperatura ambiente). Cuidado, no te olvides de usarlo o la gelatina se solidificará.
Cubrimos con un pincel toda la tarta con la cobertura y lista!
2 planchas de hojaldre cuadrado (yo usé el de marca Hacendado de Mercadona)
Un huevo
Para el relleno (750 gr de crema pastelera)
500 gr de leche entera
100 gr de azúcar
50 gr de maicena
3 huevos L
1 cucharadita de azúcar avainillado
Para la decoración
Uvas moradas
Kiwis
Plátanos
Fresas
Para la cobertura
120 g de agua.
Unas gotas de zumo de limón
250g de azúcar
1 hoja y la mitad de otra de gelatina neutra de 2g c/hoja, total, 3 gr
Elaboración
Elaboración de la base
Precalentamos el horno a 210º con calor arriba y abajo.
Extendemos una placa de hojaldre sin quitar el papel de horno que viene con ella.
Extendemos la otra placa y la dividimos a la mitad. Reservamos una mitad y unimos con un poco de huevo batido la otra a la primera placa. El tamaño que debe quedarte es el de la bandeja del horno más o menos.
Ahora vamos a crear la cama para poder rellenar luego con la crema y que no se salga. Para ello recortamos con un cuchillo bien afilado cuatro tiras de centímetro más o menos de la mitad que hemos reservado antes. Las reservamos.
Pincelamos todo el hojaldre con huevo batido. Cuando esté, colocaremos las tiras en los bordes, y pintaremos con huevo también las tiras, sin llegar al borde interior.
Como no queremos que nos suba la base pero sí los bordes, vamos a pinchar muy bien con un tenedor todo el interior del hojaldre, teniendo la precaución de pinchar cerca de los bordes, pero no en ellos.
Colocamos nuestra «cama» en la bandeja del horno. y horneamos el hojaldre a 210º con calor arriba y abajo, en la parte media del horno, durante aproximadamente 15-18 minutos o hasta que veas que esté dorado. Verás que el centro sube pero no te preocupes es normal.
Mientras, iremos cortando las frutas. Las fresas a lo largo en láminas muy finitas, el plátano y el kiwi partido en dos mitades a lo largo y luego en láminas, y las uvas dos mitades también a lo largo. Reservamos.
Una vez horneado, sacamos la bandeja y sin mover el hojaldre todavía de la bandeja del horno, con un tenedor, presionamos el centro con mucho cuidado y suavemente (ojo, los bordes no debes tocarlos), para que entre el aire y baje (piensa que debe entrar la crema que haremos en breve).
Dejamos que enfríe y con mucho cuidado quitamos el papel de horno y pasamos el hojaldre a la bandeja donde vamos a servir la tarta.
Elaboración del relleno
Ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 7 minutos a 90º velocidad 4.
Retiramos del vaso a un bol y dejamos que temple un poco.
Cuando haya enfriado un poco, introducimos la crema en una manga pastelera desechable y la llevamos al frigorífico durante al menos 2 horas, pero si está más tiempo mejor. Si no tienes mangas pasteleras, echa la crema en un bol tapándola con papel film (que toque la crema para que no forme costra).
Montaje
Llega el momento de rellenar nuestra cama de hojaldre y para ello, distribuiremos la crema pastelera por todo el centro de la cama ayudándonos de una cuchara o una espátula. Debemos intentar que haya la misma cantidad de crema por todos lados.
Colocamos las frutas como más nos guste y nos disponemos a dar el último toque, la cobertura.
Elaboración de la cobetura
Realizaremos un almíbar denso, incorporando en un cazo el agua, las gotas del zumo de limón y el azúcar. Lo ponemos al fuego hasta que hierva y el azúcar se disuelva totalmente. Quedará bien espeso. Apaga el fuego y agrégale la gelatina previamente hidratada en agua fría durante 5 minutos. Remueve bien y deja que baje la temperatura un poco (temperatura ambiente). Cuidado, no te olvides de usarlo o la gelatina se solidificará.
Cubrimos con un pincel toda la tarta con la cobertura y lista!
Elaboración tradicional
Elaboración con Thermomix
Elaboración tradicional
Nº comensales/unidades: 30 unidades aproximadamente
Preparación: 20 minutos + 15 minutos + 30 minutos
Elaboración: 20 minutos
Ingredientes
375 gr de harina de fuerza
180 gr de azúcar glass
180 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Ralladura de dos limones
Un pellizco de canela
Un huevo
Elaboración
Tostado de la harina
Precalentamos el horno a 200º.
En una rustidera ponemos la harina que extenderemos bien por toda la bandeja e introducimos la misma en el horno durante unos 20 minutos a 200º, teniendo la precaución de removerla con una paleta cada 10 minutos. Así lograremos que se tueste uniformemente.
Tomará un color ligeramente tostado, y perderá algo de peso, puesto que evapora la posible humedad que tenga (es lo normal, y por tanto no añadiremos más cantidad). Tenéis que vigilar vuestro horno ya sabéis que cada uno es un mundo, porque si os pasáis en el tostado, la harina puede amargar.
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, y debemos hacerlo el día de antes.
Elaboración de la masa
En un bol, incorporamos la harina tostada y hacemos un volcán, es decir apartamos la harina hacia los lados del bol dejando un hueco en el centro, y añadimos en él, el azúcar (como he dicho si es azúcar glass mucho mejor), la ralladura del limón, la canela y la manteca, que debe estar a temperatura ambiente. Mezclamos con las manos.
Verás que comienza a tener una textura como de arena mojada muy fina. No os asustéis, ha de quedar así. Cuando esto ocurra, debemos ir aglutinando la masa hasta llegar a conseguir una bola que tendrá textura como de plastilina. En este proceso se tarda como unos 5 minutos más o menos.
Elaboración los polvorones
Ponemos un papel de horno sobre la encimera y ponemos la bola encima. La aplanamos un poco con la palma de la mano y ponemos otro papel de horno sobre la bola para que no se pegue la masa en el rodillo.
Ahora, vamos a estirarla con el rodillo hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Prepara tu bandeja de horno, y ponle papel de horno. Con una espátula plana, recoge los polvorones y ve colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación entre ellos por que no crecerán mucho.
Cuando hayas terminado con los polvorones que has hecho, recoge todos los recortes, haz de nuevo una bola, y pon el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vas a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones en la bandeja/s del horno, pinta la superficie con huevo batido con cuidado.
Horneado
Precalienta el horno a 200º.
Cuando se haya calentado introducimos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y los horneamos durante 15-20 minutos o hasta que vemos que la superficie adquiere un tono dorado. Si vemos que se están tostando demasiado, ponemos encima un trozo de papel albal y terminamos el horneado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos, y puedes deformarlos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… ya están. Vuestros polvorones listos para comer!!!
Elaboración con Thermomix
Nº comensales/unidades: 30 unidades aproximadamente
Preparación: 30 minutos+15 minutos
Elaboración: 20 minutos
Ingredientes
375 gr de harina de fuerza
180 gr de azúcar glass
180 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Ralladura de dos limones
Un pellizco de canela
Un huevo
Elaboración
Tostado de la harina
Incorporamos la harina al vaso (que debe estar muy seco) y programamos 30 minutos a temperatura 100º y velocidad 3, sin cubilete para que evapore.
Tomará un color ligeramente tostado, y perderá algo de peso, puesto que evapora la posible humedad que tenga (es lo normal, y por tanto no añadiremos más cantidad).
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, y debemos hacerlo el día de antes.
Elaboración de la masa
Primero realizamos el azúcar glass si no tuvieras, y para ello añadimos la cantidad de azúcar que pone en la receta al vaso y trituramos en velocidad progresiva 5-7-10 durante 20 seg. Reservamos.
Sin lavar el vaso incorporamos los ingredientes por este orden: primero la harina, luego el azúcar, luego la ralladura de los limones, la canela y por último la manteca a cucharadas, y programamos 3 minutos velocidad espiga. Ahora, vuelca la «arena mojada» en un bol y realiza la bola. No programes más tiempo aunque veas que no parezca que vamos a lograr aglutinar todos los ingredientes en la bola. Creedme, lo lograremos.
Elaboración los polvorones
Ponemos un papel de horno sobre la encimera y ponemos la bola encima. La aplanamos un poco con la palma de la mano y ponemos otro papel de horno sobre la bola para que no se pegue la masa en el rodillo.
Ahora, vamos a estirarla con el rodillo hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Prepara tu bandeja de horno, y ponle papel de horno. Con una espátula plana, recoge los polvorones y ve colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación entre ellos por que no crecerán mucho.
Cuando hayas terminado con los polvorones que has hecho, recoge todos los recortes, haz de nuevo una bola, y pon el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vas a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones en la bandeja/s del horno, pinta la superficie con huevo batido con cuidado.
Horneado
Precalienta el horno a 200º.
Cuando se haya calentado introducimos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y los horneamos durante 15-20 minutos o hasta que vemos que la superficie adquiere un tono dorado. Si vemos que se están tostando demasiado, ponemos encima un trozo de papel albal y terminamos el horneado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos, y puedes deformarlos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… ya están. Vuestros polvorones listos para comer!!!
Consejos
Es imprescindible que enfriéis la harina antes de poneros a realizar los polvorones. Si lo hacéis con ella aún caliente, la manteca se va a diluir mucho y os quedará una pasta que no podréis manejar porque será demasiado líquida. Por eso os aconsejo que realicéis el proceso de tostado el día de antes.
El momento clave es la mezcla de los ingredientes, justo cuando aglutinamos todo para hacer la bola. No desesperéis. Al principio parece que no va a haber manera de que se haga, pero dadle tiempo. Os aseguro que aunque no lo parezca lo lograréis.
Puedes presentarlos directamente así en la mesa, o puedes envolverlos en papel de seda como si fueran caramelos. Debes dar dos vueltas de papel sobre el polvorón porque soltarán algo de grasa, y así no mancharán.
Os digo lo mismo que con los polvorones de caseros de avellana, y los de chocolate, son recetas bastante elaboradas, y parecen difíciles de hacer, pero no lo son ni mucho menos. Os aseguro que si la seguís, salen perfectos. De todos modos si os surgen dudas, o en el proceso necesitáis ayuda no dudéis en comentármelo y en línea os echaré una mano.
Que no os dé pereza los pasos, de verdad, merece la pena darse el gustazo de realizarlos, pues están realmente ricos.
Fuentes
Una de las «culpables» de mi fiebre polvoronera de este año es Alicia de recetariodecanecositas.
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Caldillo Colorao
Mi nombre es Ana y comencé esta andadura entre recetas, un día de la madre de hace casi 10 años en el que nació Caldillo Colorao, como un cuaderno virtual del buen hacer en la cocina de mi casa, o más concretamente de mi madre.
Entre mis aficiones se encuentran la fotografía, el fútbol (sí soy muyyyyyy futbolera) y la cocina como es obvio, pero sobre todo, soy aficionada a disfrutar de todo ello entre amigos o familia.
Responsable: Ana Ruyra García. Finalidad: Dar respuesta a solicitudes de contacto y envío de contenidos. Legitimación: Por consentimiento del interesado. Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden los datos. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
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