Las patatas dan mucho juego. Son el comodín en casa: fritas, cocidas, guisadas, al vapor o como estas patatas rellenas de verduras, al horno. Las utilizo como guarnición para un buen filete, para añadir a unas albóndigas, para guisarlas con costillas, como cama para un pescado y también asadas, como actrices protagonistas del plato.
Siempre que las preparo de este modo, triunfo. Son bien sencillas de hacer, y puedes usarlas como guarnición o como primer plato. Gustan tanto a grandes como a pequeños, así que no tienes excusa!










