Lentejas guisadas… Ufff… un guiso! Esto es lo que yo decía cuando pensaba en ponerme a cocinar. No sé por qué, pero les tenía un miedo …. A lo largo del tiempo me he dado cuenta de que es muy difícil que salgan mal si el «arreglo» es bueno, y si sigues los tiempos.
Éste es un guiso genial y de esos que hace la olla casi sola. Claro que … en nuestra casa usamos un arma secreta para que estén para chuparse los dedos: un primo hermano de nuestro «caldillo colorao», un sofrito que le da un gusto estupendo.
Os aseguro que tienen un toquecito especial y que una vez probadas, no querréis hacerlas de otro modo que no sea así.









