Se nos acaba el invierno!!! Por fin! y vamos a celebrarlo haciendo unas judías pintas.
Sí, yo soy de las de primavera verano. Nací en primavera y tengo que decir que el invierno me gusta poco. Por eso vamos a despedirlo como se merece… con un plato contundente donde los haya. Un plato de cuchara y siesta posterior… Ya, ya se que no es precisamente ligero, pero nos gusta tanto en casa que de vez en cuando lo hacemos para darnos el gustazo de saborear una de esas comidas de disfrute, con pan, con un buen compango, con una copa de vino, con buena compañía y entre estómagos agradecidos. Y si después no hay postre… como que tampoco importa.
Esta comida vale por un todo… la verdad. Es verdaderamente sencilla de realizar, porque el trabajo lo hace la olla, por lo que en lo único que tendrás que poner algo más de empeño es en buscar ingredientes de buena calidad. lo es todo en este plato.
A por ellas? Venga!










