Esta «merendola», se la hacía mi abuela paterna a mis tíos y a mi padre cuando eran niños y Papá Caldillo, continuando con la tradición familiar, nos la hacía a nosotros. Está francamente buena, les suele gustar a los chicos y a los grandes por igual y, como decía con mucha razón mi abuela ………… «tiene muchísimo alimento».
Es tan sencilla de hacer que hasta los niños se la podrían preparar solos.










