El magro con tomate es un plato de esos que te resuelve una cena, que conserva genial … y, además es sencillo de hacer. Lo tiene todo!
Hasta ahora siempre lo había hecho al modo tradicional de Mamá Caldillo, ya que no tenía Thermomix. Pero esta semana, después de tener la de Mamá Caldillo en préstamos durante un tiempo, me he decidido y me he comprado una. Así que probé a realizar la receta con ella. Estupenda… sale estupenda de verdad.
Nº comensales/unidades: 4
Preparación: 10 minutos
Elaboración: 20-25 minutos
Ingredientes
Para el guiso
600 gr. de magro de cerdo partido en dados no muy grandes
400 gr. de tomate triturado en crudo
1 cebolla
3 dientes de ajo
1 cucharada de azúcar
sal y pimienta
1 hoja de laurel
tomillo y orégano
perejil picado
50 ml. de vino blanco
4 o 5 cucharadas de aceite
Para la guarnición
4 patatas pequeñas
Elaboración
Elaboración del guiso
Picamos la cebolla en dados. Reservamos
Picamos el ajo muy finito y reservamos.
Salamos el magro y reservamos.
Ponemos al fuego la cazuela donde vayamos a realizar el guiso e incorporamos el aceite. Calentamos a fuego fuerte y doramos ligeramente el magro. Cuando haya cambiado de color, reservamos. En ese mismo aceite sofreímos el ajo ligeramente y añadimos la cebolla. La pochamos unos tres o cuatro minutos o hasta que veamos que la cebolla se pone transparente. Cuando esté, añadimos el magro reservado y el resto de los ingredientes.
Cuando veamos que comienza a hervir, bajamos el fuego y lo mantenemos unos 20 minutos, con tapa puesta para que no salpique. Y removemos de vez en cuando para evitar que el tomate se pegue.
En este momento probamos de sal, añadimos la que necesite y cocemos unos 5 minutos más. Cuanto más frito esté el tomate, mejor está.
Elaboración de la guarnición
En una cazuela añadimos un dedo de agua e incorporamos las patatas. Tapamos la cazuela y las hervimos al vapor durante unos 20 minutos aproximadamente.
Nº comensales/unidades: 4
Preparación: 5 minutos
Elaboración: 35 minutos
Ingredientes
Para el guiso
600 gr. de magro de cerdo partido en dados no muy grandes
400 gr. de tomate triturado en crudo
1 cebolla
3 dientes de ajo
1 cucharada de azúcar
sal y pimienta
1 hoja de laurel
tomillo y orégano
perejil picado
50 ml. de vino blanco
40 ml. de aceite de oliva
Para la guarnición
4 patatas pequeñas
Elaboración
Ponemos la cebolla cortada en cuartos, los ajos y el aceite en el vaso y trituramos 4 segundos a velocidad 3. Si quieres que esté más picada aún, dale un par de golpes de turbo.
Baja los ingredientes al fondo del vaso y programa 5 minutos a temperatura varoma y velocidad 1.
Añadimos la hoja de laurel, el vino, el magro sazonado y programamos 10 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
Pelamos las patatas, haciendo rodajas como de un centímetro, las sazonamos, y la ponemos extendidas en el accesorio varoma.
Añadimos el tomate, el azúcar, sal, una pizca de tomillo y de orégano, colocamos la varoma en su lugar y programamos 20 minutos a temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
Solo queda espolvorear un poquito de perejil sobre las patatas al vapor cuando las sirvamos en el plato y listo!
Elaboración tradicional
Elaboración con Thermomix
Elaboración tradicional
Nº comensales/unidades: 30 unidades aproximadamente
Preparación: 20 minutos + 15 minutos + 30 minutos
Elaboración: 20 minutos
Ingredientes
375 gr de harina de fuerza
180 gr de azúcar glass
180 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Ralladura de dos limones
Un pellizco de canela
Un huevo
Elaboración
Tostado de la harina
Precalentamos el horno a 200º.
En una rustidera ponemos la harina que extenderemos bien por toda la bandeja e introducimos la misma en el horno durante unos 20 minutos a 200º, teniendo la precaución de removerla con una paleta cada 10 minutos. Así lograremos que se tueste uniformemente.
Tomará un color ligeramente tostado, y perderá algo de peso, puesto que evapora la posible humedad que tenga (es lo normal, y por tanto no añadiremos más cantidad). Tenéis que vigilar vuestro horno ya sabéis que cada uno es un mundo, porque si os pasáis en el tostado, la harina puede amargar.
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, y debemos hacerlo el día de antes.
Elaboración de la masa
En un bol, incorporamos la harina tostada y hacemos un volcán, es decir apartamos la harina hacia los lados del bol dejando un hueco en el centro, y añadimos en él, el azúcar (como he dicho si es azúcar glass mucho mejor), la ralladura del limón, la canela y la manteca, que debe estar a temperatura ambiente. Mezclamos con las manos.
Verás que comienza a tener una textura como de arena mojada muy fina. No os asustéis, ha de quedar así. Cuando esto ocurra, debemos ir aglutinando la masa hasta llegar a conseguir una bola que tendrá textura como de plastilina. En este proceso se tarda como unos 5 minutos más o menos.
Elaboración los polvorones
Ponemos un papel de horno sobre la encimera y ponemos la bola encima. La aplanamos un poco con la palma de la mano y ponemos otro papel de horno sobre la bola para que no se pegue la masa en el rodillo.
Ahora, vamos a estirarla con el rodillo hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Prepara tu bandeja de horno, y ponle papel de horno. Con una espátula plana, recoge los polvorones y ve colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación entre ellos por que no crecerán mucho.
Cuando hayas terminado con los polvorones que has hecho, recoge todos los recortes, haz de nuevo una bola, y pon el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vas a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones en la bandeja/s del horno, pinta la superficie con huevo batido con cuidado.
Horneado
Precalienta el horno a 200º.
Cuando se haya calentado introducimos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y los horneamos durante 15-20 minutos o hasta que vemos que la superficie adquiere un tono dorado. Si vemos que se están tostando demasiado, ponemos encima un trozo de papel albal y terminamos el horneado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos, y puedes deformarlos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… ya están. Vuestros polvorones listos para comer!!!
Elaboración con Thermomix
Nº comensales/unidades: 30 unidades aproximadamente
Preparación: 30 minutos+15 minutos
Elaboración: 20 minutos
Ingredientes
375 gr de harina de fuerza
180 gr de azúcar glass
180 gr de manteca de cerdo ibérica (yo usé El Pozo)
Ralladura de dos limones
Un pellizco de canela
Un huevo
Elaboración
Tostado de la harina
Incorporamos la harina al vaso (que debe estar muy seco) y programamos 30 minutos a temperatura 100º y velocidad 3, sin cubilete para que evapore.
Tomará un color ligeramente tostado, y perderá algo de peso, puesto que evapora la posible humedad que tenga (es lo normal, y por tanto no añadiremos más cantidad).
Dejamos enfriar. Este paso es muy importante, y debemos hacerlo el día de antes.
Elaboración de la masa
Primero realizamos el azúcar glass si no tuvieras, y para ello añadimos la cantidad de azúcar que pone en la receta al vaso y trituramos en velocidad progresiva 5-7-10 durante 20 seg. Reservamos.
Sin lavar el vaso incorporamos los ingredientes por este orden: primero la harina, luego el azúcar, luego la ralladura de los limones, la canela y por último la manteca a cucharadas, y programamos 3 minutos velocidad espiga. Ahora, vuelca la «arena mojada» en un bol y realiza la bola. No programes más tiempo aunque veas que no parezca que vamos a lograr aglutinar todos los ingredientes en la bola. Creedme, lo lograremos.
Elaboración los polvorones
Ponemos un papel de horno sobre la encimera y ponemos la bola encima. La aplanamos un poco con la palma de la mano y ponemos otro papel de horno sobre la bola para que no se pegue la masa en el rodillo.
Ahora, vamos a estirarla con el rodillo hasta que tenga un grosor de más o menos un centímetro y medio. Verás que se agrietan los bordes pero no te preocupes, es normal. Coge el corta pastas o el vaso de vino y ve realizando los polvorones.
Prepara tu bandeja de horno, y ponle papel de horno. Con una espátula plana, recoge los polvorones y ve colocándolos en la bandeja. No hace falta que tengan mucha separación entre ellos por que no crecerán mucho.
Cuando hayas terminado con los polvorones que has hecho, recoge todos los recortes, haz de nuevo una bola, y pon el papel de horno encima, repitiendo la operación anterior. Vas a aprovechar prácticamente toda la masa.
Una vez colocados todos los polvorones en la bandeja/s del horno, pinta la superficie con huevo batido con cuidado.
Horneado
Precalienta el horno a 200º.
Cuando se haya calentado introducimos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, y los horneamos durante 15-20 minutos o hasta que vemos que la superficie adquiere un tono dorado. Si vemos que se están tostando demasiado, ponemos encima un trozo de papel albal y terminamos el horneado.
Cuando los saques, no los toques hasta que se enfríen, porque en el momento de salir, estarán aún blanditos, y puedes deformarlos. Adquieren la textura que necesitamos con el enfriado.
Ya están fríos? Pues… ya están. Vuestros polvorones listos para comer!!!
Consejos
Es imprescindible que enfriéis la harina antes de poneros a realizar los polvorones. Si lo hacéis con ella aún caliente, la manteca se va a diluir mucho y os quedará una pasta que no podréis manejar porque será demasiado líquida. Por eso os aconsejo que realicéis el proceso de tostado el día de antes.
El momento clave es la mezcla de los ingredientes, justo cuando aglutinamos todo para hacer la bola. No desesperéis. Al principio parece que no va a haber manera de que se haga, pero dadle tiempo. Os aseguro que aunque no lo parezca lo lograréis.
Puedes presentarlos directamente así en la mesa, o puedes envolverlos en papel de seda como si fueran caramelos. Debes dar dos vueltas de papel sobre el polvorón porque soltarán algo de grasa, y así no mancharán.
Os digo lo mismo que con los polvorones de caseros de avellana, y los de chocolate, son recetas bastante elaboradas, y parecen difíciles de hacer, pero no lo son ni mucho menos. Os aseguro que si la seguís, salen perfectos. De todos modos si os surgen dudas, o en el proceso necesitáis ayuda no dudéis en comentármelo y en línea os echaré una mano.
Que no os dé pereza los pasos, de verdad, merece la pena darse el gustazo de realizarlos, pues están realmente ricos.
Fuentes
Una de las «culpables» de mi fiebre polvoronera de este año es Alicia de recetariodecanecositas.
Compartir:
Facebook
Twitter
Pinterest
Email
Caldillo Colorao
Mi nombre es Ana y comencé esta andadura entre recetas, un día de la madre de hace casi 10 años en el que nació Caldillo Colorao, como un cuaderno virtual del buen hacer en la cocina de mi casa, o más concretamente de mi madre.
Entre mis aficiones se encuentran la fotografía, el fútbol (sí soy muyyyyyy futbolera) y la cocina como es obvio, pero sobre todo, soy aficionada a disfrutar de todo ello entre amigos o familia.
Responsable: Ana Ruyra García. Finalidad: Dar respuesta a solicitudes de contacto y envío de contenidos. Legitimación: Por consentimiento del interesado. Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden los datos. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
¡No te pierdas ninguna de nuestras nuevas recetas!
Responsable: Ana Ruyra García. Finalidad: Dar respuesta a solicitudes de contacto y envío de contenidos. Legitimación: Por consentimiento del interesado. Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden los datos. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.