Esta receta de hojaldre de puerros es una de mis primeras recetas propias, y que he repetido muuuuuchas veces. Siempre sale igual y nunca me falla. Puedo llevarla a cualquier cena y traerme de vuelta únicamente el molde donde lo sirvo porque no quedan ni las migas.
Es muy sencilla. Ya, ya sé que me repito siempre, pero es que es verdad! Es muy facilita de hacer y resuelves una cena, o un aperitivo, o un «regalo» de manera excelente.
Nº comensales/unidades: 8
Preparación: 10-15 minutos
Elaboración: 20-25 minutos
Ingredientes
2 placas de hojaldre fresco (yo pongo el de La Cocinera)
3 puerros grandes
200 gr de beicon ahumado en tiras
250 ml de nata espesa para cocinar (yo pongo de La Asturiana)
Sal
1 huevo batido
Elaboración
Primero partimos el puerro por la mitad a lo largo y luego lo picamos en trocitos de medio centímetro aproximadamente. Reservamos.
Picamos el beicon en tiras gorditas como de medio centímetro, si no lo habéis comprado ya en tiras, y reservamos.
Ponemos una sartén al fuego con una cucharada de aceite, y cuando esté caliente, incorporamos el beicon. Lo freímos durante 3 o 4 minutos o hasta que esté casi crujiente. Reservamos.
En esa misma sartén, añadimos 3 o 4 cucharadas de aceite, e incorporamos el puerro picado con un pellizco de sal para que poche mejor. El puerro estará en su punto cuando veáis que se reblandece bastante y los trozos blancos se han vuelto casi transparentes. Esto será, más o menos, después de unos cinco minutos a fuego fuerte.
Cuando esté, añadimos el beicon reservado y rehogamos un par de minutos todo junto para que se mezclen los sabores. Ahora añadimos la nata y media cucharadita de sal. Removemos con una cuchara de madera constantemente, hasta que veamos que la nata reduce y comienza a integrarse con el puerro. Lo sabrás cuando al mover el puerro no quede nata en el fondo de la sartén. Debe quedar como una pasta.
Debemos dejarla enfriar durante una hora, para que se temple y no nos estropee el hojaldre al rellenarlo.
Precalentamos el horno a 250º.
Cuando el relleno esté templado, enaceitamos nuestro molde, y ponemos sobre él una placa de hojaldre procurando que quede bien pegado al molde por la base y las paredes. Dejaremos que caiga por fuera del molde el hojaldre. Ahora añadimos el relleno, procurando que no llegue hasta las paredes del molde, pero sí que quede extendido por toda la base.
Ahora extendemos la otra placa en la encimera sin quitarle el papel y con un cuchillo recortamos del borde medio centímetro en redondo, que usaremos para decorar después.
Colocamos la placa encima del relleno, y cerramos el hojaldre utilizando el borde de la base. Haremos un cordón con los dedos, «pellizcando» suavemente la masa de la base con la masa que hemos puesto arriba.
Una vez realizado todo el cordón, pincharemos con un tenedor el hojaldre para que no suba al hornearlo, y decoramos a nuestro gusto con los recortes que hemos reservado.
Por último, pintamos todo el hojaldre con huevo batido y metemos en el horno con calor arriba y abajo a 210 grados en la zona media, y durante 20 -25 minutos. Vigila que no se dore demasiado, si es así y no ha terminado el tiempo, pon una hoja de papel albal encima del hojaldre, hasta que termine.
Elaboración tradicional
Elaboración tradicional
Nº comensales/unidades: 8
Preparación: 10-15 minutos
Elaboración: 20-25 minutos
Ingredientes
2 placas de hojaldre fresco (yo pongo el de La Cocinera)
3 puerros grandes
200 gr de beicon ahumado en tiras
250 ml de nata espesa para cocinar (yo pongo de La Asturiana)
Sal
1 huevo batido
Elaboración
Primero partimos el puerro por la mitad a lo largo y luego lo picamos en trocitos de medio centímetro aproximadamente. Reservamos.
Picamos el beicon en tiras gorditas como de medio centímetro, si no lo habéis comprado ya en tiras, y reservamos.
Ponemos una sartén al fuego con una cucharada de aceite, y cuando esté caliente, incorporamos el beicon. Lo freímos durante 3 o 4 minutos o hasta que esté casi crujiente. Reservamos.
En esa misma sartén, añadimos 3 o 4 cucharadas de aceite, e incorporamos el puerro picado con un pellizco de sal para que poche mejor. El puerro estará en su punto cuando veáis que se reblandece bastante y los trozos blancos se han vuelto casi transparentes. Esto será, más o menos, después de unos cinco minutos a fuego fuerte.
Cuando esté, añadimos el beicon reservado y rehogamos un par de minutos todo junto para que se mezclen los sabores. Ahora añadimos la nata y media cucharadita de sal. Removemos con una cuchara de madera constantemente, hasta que veamos que la nata reduce y comienza a integrarse con el puerro. Lo sabrás cuando al mover el puerro no quede nata en el fondo de la sartén. Debe quedar como una pasta.
Debemos dejarla enfriar durante una hora, para que se temple y no nos estropee el hojaldre al rellenarlo.
Precalentamos el horno a 250º.
Cuando el relleno esté templado, enaceitamos nuestro molde, y ponemos sobre él una placa de hojaldre procurando que quede bien pegado al molde por la base y las paredes. Dejaremos que caiga por fuera del molde el hojaldre. Ahora añadimos el relleno, procurando que no llegue hasta las paredes del molde, pero sí que quede extendido por toda la base.
Ahora extendemos la otra placa en la encimera sin quitarle el papel y con un cuchillo recortamos del borde medio centímetro en redondo, que usaremos para decorar después.
Colocamos la placa encima del relleno, y cerramos el hojaldre utilizando el borde de la base. Haremos un cordón con los dedos, «pellizcando» suavemente la masa de la base con la masa que hemos puesto arriba.
Una vez realizado todo el cordón, pincharemos con un tenedor el hojaldre para que no suba al hornearlo, y decoramos a nuestro gusto con los recortes que hemos reservado.
Por último, pintamos todo el hojaldre con huevo batido y metemos en el horno con calor arriba y abajo a 210 grados en la zona media, y durante 20 -25 minutos. Vigila que no se dore demasiado, si es así y no ha terminado el tiempo, pon una hoja de papel albal encima del hojaldre, hasta que termine.
Consejos
A veces me pasa que en este tiempo de horno, no se termina de hacer la placa de abajo del hojaldre, y para que se haga, llevo la rejilla a la parte baja del horno, pongo una hoja de papel albal encima del hojaldre, y horneo durante otros cinco minutos.
El punto de este hojaldre es que el relleno esté integrado en una pasta, por eso es importante que le des tiempo a la reducción de la nata, y que antes de ponerlo en el hojaldre, esté templado el hojaldre.
Fuentes
Familia Caldillo
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Caldillo Colorao
Mi nombre es Ana y comencé esta andadura entre recetas, un día de la madre de hace casi 10 años en el que nació Caldillo Colorao, como un cuaderno virtual del buen hacer en la cocina de mi casa, o más concretamente de mi madre.
Entre mis aficiones se encuentran la fotografía, el fútbol (sí soy muyyyyyy futbolera) y la cocina como es obvio, pero sobre todo, soy aficionada a disfrutar de todo ello entre amigos o familia.
Responsable: Ana Ruyra García. Finalidad: Dar respuesta a solicitudes de contacto y envío de contenidos. Legitimación: Por consentimiento del interesado. Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden los datos. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
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